Por Dra. Daniela Vindas Camacho
Nutricionista
Todos sabemos que una hidratación adecuada es fundamental para tener un estado de salud óptimo. Nuestro cuerpo está compuesto en más de un 70% por agua, ésta se encuentra dentro de las células, mantiene los músculos hidratados, lubrica las articulaciones, forma parte de la saliva y participa en el proceso digestivo.
La recomendación general de consumo de líquido es de aproximadamente 2 litros al día, sin contar el agua que nos aportan los alimentos. Ésta cantidad puede variar según la actividad física, la temperatura del ambiente y ciertos medicamentos.
Cómo mejorar la hidratación diaria
Tomar agua es la forma más fácil para hidratarse; sin embargo, muchas personas no tienen el hábito o simplemente no les gusta su sabor. Les dejo algunos consejos para aumentar el consumo de líquidos (agua):
- Llevar una botella al trabajo. Comenzar con una botella pequeña de 500 mL. Poco a poco, el el cuerpo se va a acostumbrando y van a poder ir aumentando la cantidad de botellas de agua que se toman al día.
- Infusiones frías. Estas son bolsitas con hierbas secas que, al hidratarse, aportan sabor sin necesidad de edulcorantes ni endulzantes. Otra opción es preparar una infusión o té concentrado y diluirlo con agua fría para no tomar el agua natural
- Tomar agua fría. El agua tiene un sabor que algunas personas no toleran, si agregan hielo, la baja temperatura puede hacer que su sabor resulte más agradable.
- Incluir otras bebidas dentrol consumo de líquidos. Además del agua, otras bebidas contribuyen a lograr llegar a la meta de hidratación diaria, como el café, la leche, suero, las bebidas rehidratantes, los batidos de frutas o proteína y los refrescos sin azúcar.
- Comer alimentos ricos en agua. Las frutas y verduras son ricos en agua, un consumo adecuado es de por lo menos 5 porciones entre los dos.
Señales de deshidratación y cómo prevenirla
Algunos síntomas que pueden indicar deshidratación son: mareos, boca seca, cansancio, debilidad y dolor de cabeza. Si se siente alguna de éstas molestias es bueno preguntarse si se ha bebido suficiente líquido a lo largo del día.
Es importante distribuir el consumo de agua de manera equilibrada, evitando ingerir grandes cantidades de golpe, ya que el cuerpo no las aprovechará y las eliminará rápidamente a través de la orina. Además, beber agua en exceso también puede ser perjudicial, ya que puede causar intoxicación hídrica, cuyos síntomas incluyen náuseas, vómitos, confusión e hinchazón.
En conclusión, mantenerse hidratado no solo implica beber agua, sino también incorporar y alimentos que aporten líquidos y ser conciente del ambiente en que estamos para evaluar si nuestra ingesta debe ser mayor.






