Por Aarón Mata Solano, Bach.
Crunch Fitness Curridabat
La disminución de capacidades físicas a medida que envejecemos es un fenómeno ampliamente reconocido y estudiado en el ámbito de la salud. Términos como sarcopenia y dinapenia se utilizan para describir la pérdida de masa muscular y la reducción en la fuerza muscular, respectivamente, condiciones asociadas principalmente con el envejecimiento y el sedentarismo. Sin embargo, recientemente se ha propuesto un nuevo concepto que resalta la necesidad de comprender y delimitar estos procesos: la powerpenia. El propósito de este artículo es explorar el concepto de powerpenia, su relación con otras condiciones patológicas, y la importancia de abordar este fenómeno a través de prácticas de ejercicio físico orientadas a la preservación de la potencia muscular.
El término powerpenia proviene de la combinación de la palabra «power» (poder) y el sufijo «-penia», el cual se utiliza para describir una pérdida o disminución significativa de una capacidad, factor o elemento en el organismo (Laguna & Cuñat, 2003). De manera similar a otros términos relacionados (sarcopenia y dinapenia), la powerpenia hace referencia a una disfunción muscular, pero se distingue por su enfoque específico en la pérdida de la capacidad del músculo esquelético para generar potencia, componente básico para la realización de movimientos rápidos y enérgicos, además de ser un factor crucial en la preservación de la funcionalidad y la autonomía a lo largo de la vida.
La sarcopenia es una condición que se caracteriza por la disminución de la cantidad y funcionalidad del músculo esquelético, y está estrechamente vinculada al envejecimiento (Sayer et al., 2024). Por otro lado, la dinapenia se refiere al declive en la fuerza muscular absoluta, también relacionado con la edad avanzada (Sivritepe et al., 2024). Ambas condiciones están asociadas con un aumento en el riesgo de caídas, fracturas, pérdida de movilidad y, en los casos más graves, con la muerte prematura. La powerpenia, al centrarse en la potencia muscular, subraya la importancia de mantener no solo la masa y la fuerza muscular, sino también la capacidad de generar movimientos explosivos y rápidos que son fundamentales para muchas actividades cotidianas.
Implicaciones para la salud y el bienestar
La pérdida de potencia muscular, como ocurre con la powerpenia, puede tener consecuencias significativas en la vida diaria de las personas, especialmente en situaciones que requieren rapidez y coordinación. Por ejemplo, la capacidad de reaccionar rápidamente ante un obstáculo al caminar o al tropezar, la necesidad de realizar un movimiento rápido al conducir un vehículo o la habilidad para atrapar un objeto que se resbala de las manos son tareas cotidianas que dependen de la potencia muscular. Con el envejecimiento, el cuerpo experimenta una disminución progresiva de esta capacidad física, lo que hace aún más relevante implementar gestos o variantes de ejercicios en los planes de entrenamiento de toda la población que tengan el propósito de preservarla.
El ejercicio físico no solo tiene beneficios evidentes en términos de la mejora de la masa muscular, sino que también contribuye a la salud ósea, la actividad neuronal y el mantenimiento de un sistema nervioso funcional. La propuesta de ejercicios de alta intensidad, además de ser beneficiosa para la hipertrofia muscular, también puede proporcionar los estímulos adecuados para conservar la potencia muscular y prevenir la aparición temprana de la powerpenia. Algunas recomendaciones de ejercicios que se pueden incluir al inicio o al final (en casos específicos) de las sesiones de entrenamiento son: sprints entre un 60-80% de la velocidad máxima de la persona, saltos largos o altos, skipping bajo/alto a máxima intensidad durante 10-15 segundos, lanzamientos de balón medicinal o slam ball, desplazamientos laterales cortos a máxima velocidad, kettlebell swing/clean/snatch y slams con cuerdas de batalla, todas estas opciones pueden contribuir a mejorar la potencia y la funcionalidad muscular.
En conclusión, la powerpenia es descrita como un fenómeno que va manifestándose con el paso de los años y aumenta su velocidad de aparición con el sedentarismo, impactando negativamente sobre nuestra salud muscular y bienestar físico. A medida que envejecemos, se hace más evidente la necesidad de adoptar métodos de entrenamiento globales que promuevan no solo la hipertrofia y la fuerza, sino también la flexibilidad, coordinación y potencia, capacidades físicas esenciales para la independencia funcional. Los ejercicios de alta intensidad se proponen como una herramienta clave para contrarrestar este tipo de declive, asegurando una vida más activa, saludable y autónoma en la vejez. Las decisiones que tomamos diariamente en términos de ejercicio físico pueden determinar nuestra calidad de vida en los años venideros, subrayando la importancia de mantener un plan de entrenamiento integral a lo largo del ciclo de vida.
Citas bibliográficas
Freitas, S. R., Cruz-Montecinos, C., Ratel, S., & Pinto, R. S. (2024). Powerpenia Should be Considered a Biomarker of Healthy Aging. Sports Medicine – Open, 10(1). https://doi.org/10.1186/s40798-024-00689-6
Laguna, J. Y., & Cuñat, V. A. (2003). Diccionario de siglas médicas y otras abreviaturas, epónimos y términos médicos relacionados con la codificación de las altas hospitalarias.
Sayer, A. A., Cooper, R., Arai, H., Cawthon, P. M., Essomba, M. N., Fielding, R. A., Grounds, M. D., Witham, M. D., & Cruz-Jentoft, A. J. (2024). Sarcopenia. Nature Reviews Disease Primers, 10(1). https://doi.org/10.1038/s41572-024-00550-w
Sivritepe, R., Siyer, O. K., Tiril, S. M., & Basat, S. U. (2024). Do we know about dynapenia? Northern Clinics Of Istanbul, 593-599. https://doi.org/10.14744/nci.2024.48642



